VILLA FLOR
Desarrollo y empuje comunitario
UBICACIÓN
La vereda Villa
Flor se ubica al sur de su cabecera municipal que es Samaniego, limita por el
sur con las veredas de El Jardín y Doña
Ana, por el oriente con la vereda El Cansino, por el sur con la vereda madre de Maranguay y por el occidente con la vereda Villa Nueva perteneciente al
Municipio de Providencia. Desde el punto de vista eclesial la vereda
pertenece a la Parroquia de la Santísima Trinidad de Providencia (Nariño).
CLIMA Y CULTIVOS
La vereda goza de un rico clima andino
templado, sin que se tenga un dato aproximado de su temperatura media. Sus
principales cultivos son la cabuya (fique), el café, la caña de azúcar, el
plátano y frutas como el tomate entre otros.
VÍAS Y COMUNICACIÓN
Los antiguos caminos de herradura denominados
en su momento caminos reales han dado paso a vías carreteables, que no están en
excelentes condiciones pero permiten llegar en automóvil: la una en mejores
condiciones es la que conduce a Providencia y en situación precaria las
conducen a Samaniego: la una tiene su trayecto por el costado
occidental de la montaña cruzando las veredas de El Jardín y Monte Blanco y la
otra que busca las riberas del río San Juan bajando por el costado oriental de
la cordillera y pasando por la veredas de Doña Ana y Puerchag.
La vereda cuenta con señal de telefonía
celular en la mayor parte del territorio veredal, con un Kiosco Vive Digital y
con un servicio privado de Internet.
INFRAESTRUCTURA
El Centro Educativo Villa Flor desde la
fundación tanto de la escuela como de la vereda en la década de los 70 ha sido
el centro del encuentro comunitario. El terreno en el cual se construyó fue donado por el matrimonio conformado por
don Noé Yela Vallejos y la Señora Etelvina Yela. Esta primara escuela fue construida en
bahareque con la contribución de todos los habitantes y muy pocas ayudas del gobierno. La madera
que se empeló para la construcción fue donada por las familias y se transportó
a hombro por la modalidad de minga y en ocasiones sin comida y sin bebida, pero
era el empuje de nuestros mayores que había comprendido la importancia de la
educación por lo cual no tuvieron ningún problema para contribuir con sus
ayudas en especie y también con arduo trabajo. Eran épocas de mucha unidad y
trabajo comunitario. Actualmente cuenta
con una construcción en material con techos de eternit, batería sanitaria y un
patio cubierto.
El segundo centro de encuentro comunitario es
la capilla construida posteriormente en la margen oriental del camino que
conduce de Villa Flor a la ciudad de Samaniego. El terreno para esta
construcción fue donado por el señor Eleazar Meneses Vaca. Se debe recordar que este lugar recibía en su
tiempo el nombre de El Partidero de Doña Ana porque aquí el camino que conducía
de la ciudad de Túquerres a Samaniego se bifurca: uno que sigue hacia la vereda
mencionada y el otro ramal que continuaba hacia la vereda de El Monte Blanco
(Hoy ésta se ha dividido en la vereda el Jardín la parte sur y vereda Monte
Blanco la parte Norte).
También cuenta con El puesto de Salud y con
una promotora de salud dependiente del Hospital Lorencita Villegas de Santos.
La cancha deportiva. Su principal gestor fue Francisco Bolívar
Rodríguez Yela, importante dirigente comunitario, quién con auxilios del
gobierno compro el lote de terreno denominado El Paraiso, por ser un pequeño
lote que tenía toda clase da árboles y arbustos. La compra se realizó al señor
Marcial Morales habitante y gran colaborador de la vereda. No hubo alternativa
de buscar otro lugar porque nadie más quiso vender el lote para este fin. El
mismo dirigente a través de la modalidad de jornal realizó la explanación de la
misma y la puso a funcionar con piso de tierra.
